sábado, febrero 19, 2005

Médicos ¿funcionarios o profesionales libres?

Esta semana se ha publicado que el servicio autonómico de salud balear comprobará si se ha solicitado la compatibilidad a los médicos para trabajar también en la medicina privada un máximo de horas (¿se lo habrán pedido también a comadronas, enfermer@s, auxiliares de clínica, etc?) en virtud de los acuerdos que se traducían en generalizar un plus económico de dedicación exclusiva. El planteamiento de la exclusividad es importante, porque a pesar de los esfuerzos de los profesionales por dignificar la profesión médica de su explotación, ciertamente nadie pone el dedo en la llaga: La Sanidad pública no puede pagar a los profesionales lo que debería por su dedicación exclusiva (al menos a día de hoy), lo que no impedía una curiosa dualidad público/privado.
La precarización del empleo en la Sanidad pública en cualquiera de sus formatos (nacionales, autonómicos o locales) evoluciona, y las diferentes administraciones autonómicas ya no van a hacer la vista gorda cuando el especialista deje su puesto de trabajo (estatutario o laboral) a las 15h si su contrato es hasta las 17h. Inspecciones de trabajo en los hospitales catalanes y valencianos (que me consten) ya están corrigiendo este tipo de prácticas, que abocarán al especialista al paradigma de tener que elegir si queremos contribuír a acabar con las listas de espera desde la pública o desde la privada (que cada vez más es concertada sin rubor por los diferentes servicios de salud patrios).
La Sanidad pública tiene una mala salud de hierro, que se reforzará en el futuro merced a que la mano de obra barata y especializada (sí, hablo de los médicos de la pública: comparen lo que cobran por hora con otros sectores) pero mayoritariamente femenina se incline a la seguridad del horario público para compatibilizar de verdad la vida personal con la profesional. Será minoritario (pero muy profesional) el grupo femenino que prefiera "arriesgarse" a iniciar un ¿negocio? llamémoslo "proyecto profesional" como es trabajar en centros médicos o clínicas privadas (obsérvese que en las excepciones se ha sustituído la figura de la esposa del médico que facturaba a las entidades y "sabía de números" por "el marido de la doctora"). El futuro de la sanidad española público es de las mujeres, ¿y el de la sanidad privada? ¿importación de profesionales? ¿fichajes de la pública para garantizar la prestación privada de aseguradoras? En cualquier caso, el dilema para los profesionales será el que dá título al post, sin coexistencia, sino mejor con sana competencia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La feminización de la medicina es lo que desean los políticos. Se conforman con poco, aceptan lo que le echen, y muchas doctoras antes de empezar a trabajar ya suspiran por la media jornada. Todo irá a peor.

Dr F dijo...

La feminización de la Medicina, como la de la ingeniería, la abogacía y tantas profesiones, ya es un hecho. El tema es cómo adaptar las infraestructuras sanitarias a la realidad (con aumentos de presión asistencial y mayor demanda por parte del usuario y el cliente, y siempre teniendo presente que los recursos son limitados (salvo catástrofe). Lo de suspirar por la media jornada ya lo hacen as generaciones que hoy se incorporan al mundo laboral, trabajando para vivir, en vez de vivir para trabajar como algunos descerebrados hacemos, así que es una variable que ya debemos tener en cuenta si alguna vez nos toca el rol de gestores...