lunes, abril 25, 2005

Epidemias contra la Humanidad: la malaria

Gracias a Carlos Ungil (y a Josep Català), puedo comentar que hoy es el Día de la Malaria en África. Cada año hay más de 500 millones de casos de malaria en el mundo, que provocan la muerte de más de dos millones de personas (principalmente niños).

Según algunos, muchos de esos casos se habrían evitado si algunos grupos ecologistas no hubieran forzado el abandono del DDT, aduciendo que la Asociación Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) clasifica el DDT como "posiblemente carcinógeno en humanos" (Vol. 53, pág. 179 de las Memorias del IARCC
). Curiosamente, el café tiene la misma consideración. El DDT permitió aparentemente la erradicación de la malaria de Europa y Norte América (en Grecia había uno o dos millones de casos al año). El descubridor de sus propiedades insecticidas recibió el Nobel de Medicina en 1948. Su contribución a mejorar la salud mundial es evidente: en Sri Lanka se paso de 1 millón de casos al año a menos de 30 en unos pocos años. Desgraciadamente cuando dejo de usarse DDT se volvió a los niveles anteriores. Fue prohibido en 1972 por la EPA (de una manera bastante curiosa), prohibición que se extendiendo rápidamente a los países donde hay mas ecologistas que enfermos de malaría, y se fuerza a los países que todavía usan DDT para controlar la malaria a que la abandonen, o se ponen todo tipo de trabas a su uso (no siendo la menor de ellas el que las agencias que reparten la ayuda humanitaria deciden como se usa).

Otra fuente alimentada por Jim Norton afirma que los programas de erradicación se acabaron no por presión del entorno, sino simplemente porque los mosquitos se hicieron resistentes a los insecticidas, y por tanto los plasmodium eran resistentes a las sustacias que se usaban en su contra.

¿Quien debe tener la razón? El principal problema no es ése. Es que (a pesar del mito de Elkin Patarroyo) la malaria sigue matando.

1 comentario:

The man from Madagascar dijo...

Sí, sin lugar a duda el drama de Africa es una mancha indeleble en la historia de la humanidad. Más enfermedad es igual a más pobreza que es igual a más enfermedad. El famoso círculo de Horwitz del que sólo se puede salir con medidas de desarrollo coordinadas desde dentro por los propios dannificados (cuál es la efectividad* de las ONGs?).

No basta con el DDT. Está el SIDA (sin condones ni antiretrovirales), el problema del agua, la indignidad política,... Una auténtica conspiración para que la esperanza de vida en Africa se precipite en un abismo.

Aquí en Madagascar, cada vez que en urgencias atiendo a un rico europeo con malaria me pregunto si la morbilidad creciente de éstos no será la fuerza que disminuya el paludismo en Africa.

PD. *Pregunto sólo por la efectividad de las ONGs. Su eficiencia ni me la planteo.