sábado, julio 15, 2006

Uso y abuso del teléfono de emergencias


Los americanos siempre tan a saco: Según se puede leer en Yahoo News,una estadounidense tendrá que rendir cuentas ante la justicia tras llamar al número de emergencias para encontrar a un policía que le había gustado, informó este viernes la cadena de televisión local KGW-TV. Resulta que dos agentes acudieron el mes pasado al domicilio de Lorna Dudash, una mujer de 45 años que vive sola en Aloha, en las afueras de Portland (Oregon) después de que sus vecinos se quejaron de ruidos molestos. Aparentemente, el encanto de uno de los policías caló hondo en Dudash. Deseosa de conocerlo mejor, la mujer llamó al 911, número para emergencias en Estados Unidos. "Es el policía más guapo que he visto en mucho tiempo. Sólo quiero saber su nombre. Qué, no pasa a menudo que un tipo lindo golpee tu puerta", explicó Dudash a una operadora visiblemente desconcertada. "Sé que no es una emergencia, pero ¿podría darle mi número de teléfono al policía y pedirle que vuelva?", añadió, según la grabación de su llamada (que difundió la cadena de TV). La policía volvió a la casa de Dudash... pero para entregarle una citación ante la justicia: corre el riesgo de ser condenada a hasta un año de prisión y a varios miles de dólares de multa por uso abusivo del número de emergencias.

En este nuestro país/estado/nación/loquesea, si difunden esta información atentan contra la LOPD, pero es que me vienen a la cabeza abusos muchísimo peores que se hacen al teléfono de emergencias gratuitas 112: solicitar ambulancias-taxi tanto usuarios como administrativos de CAP, mentir descaradamente sobre el estado de gravedad para que manden ambulancias medicalizadas, llamar hasta diez veces en un día durante más de 10 días seguidos y que la policía local se niegue a tomar cartas en el asunto, para sacarse un indigente de su jurisdicción algunos agentes mientan como bellacos y pidan ambulancias porque "se le vé muy mal, mándenlo al hospital", pedir derivaciones medicalizadas para patologías relativamente leves para sacarse el tema y a los familiares de encima... Lo bonito del caso es que como nunca le pasa nada al que abusa, el sistema se vá corrompiendo despacito, sin pausa pero sin prisa. Entonces llegará ese día en que una persona muera por culpa de que no hay ambulancias en su zona, porque todas están liadas con los retornos a domicilio de las patologías leves, o las derivaciones que pueden esperar, o buscando al indigente, o trasladando al etílico (que no está tan etílico y sale por su pié del centro asistencial al cabo de 2 minutos de estar en el centro). Ese día no será culpa de las ambulancias, ni del centro coordinador: será de una sociedad irresponsable, acostumbrada a un servicio cinco estrellas cuando sólo hay recursos para dos. Porque el pueblo cree que hay una ambulancia medicalizada tipo SAMUR o un helicóptero para él esperándolo, eso es lo que le han hecho creer. ¿Alguien dejará de mentir alguna vez? Si al final House tendrá razón y todo en que todos mienten...

15 comentarios:

DrZito dijo...

Tienes toda la razón. Aplicando la política recaudatoria de los agentes de tráfico habría que cobrarle la asistencia cuando el médico considere que ha habido abuso. En mi servicio está calculado que la ambulancia medicalizada cuesta 400 euros por asistencia y el helicóptero unos 3500 euros. Pero siempre acabarán pagando justos por pecadores.

Dr F dijo...

Drzito, veo que todos pensamos lo mismo. Lo de los justos por pecadores se acabará el día que en un alarde tecnológico de chichinabo las ambulancias lleven cámara y se vea lo que hay in situ, y en la central de coordinación se tenga potestad de denegar un servicio de transporte sin que nadie tenga que regañar a nadie, cosa que ocurrirá cuando lo del transporte sanitario no se trate de algo político y sea algo funcional y operativo. Un placer conocerte, y espero volver a leerte.

PiPí dijo...

Eso, la técnica Gandolfiana: leña al mono hasta que parle inglés. La cadena de valor del transporte sanitario del post citado, tal y como queda expresada, sólo indica una cadena de incompetencia por parte de los facultativos, y el desvío de responsabilidad hacia los pacientes o el sistema.

Dr F dijo...

Pipí, en efecto, hay una desidia en los profesionales motivada por la falta de respaldo a la toma de decisiones en el sistema -del que todos formamos parte, ojo, que para eso escogemos a nuestros gobernantes que "organizan" todo- y el escaso reconocimiento por parte del usuario. Ningún profesional debe tolerar insultos o agresiones, y los sanitarios son probablemente quien más está tragándose la falta de respeto que incuba un deficiente sistema de valores y una expectativa de máximos. Tener que lidiar dia sí dia también con gente ignorante (que no sin estudios) que cree que su familiar de 90 años es inmortal, o que lo mejor para un enfermo grave es un traslado a 90 Km motiva una progresiva anestesia acerca del resultado del proceso. Este hecho desemboca indefectiblemente en una creciente ineficiencia por desidia, porque es una mierda trabajar con gente que no reconoce tu trabajo: es el famoso burnout.

The Man from Madagascar dijo...

Osea, Dr. federico, que nosotros somos los buenos, el agua cristalina y pura del sistema. Incomprendidos por los estultos gobernantes y maltratados por la plebe ignorante. Somos los que perseguimos que nuestros objetivos siempre estén alineados con los de nuestros centros hospitalarios, los que nos esforzamos por informar a los pacientes con llaneza y bajados del púlpito, los que no mezclamos lo público con lo privado, los que evitamos el corportativismo, los que no ocultamos a esos compañeros peligrosos que todos sabemos, los que no flirteamos con las compañías farmacéuticas, los que rehusamos aprovecharnos de los incentivos perversos originados en el tratamiento de las listas de espera, los que no amañamos los resultados de los ensayos, los que nos desvivimos por mantener nuestros conocimientos a la última, los que fomentamos la donación de órganos sin importarnos los incentivos económicos que conllevan, los que pensamos en el coste de oportunidad de nuestras decisiones, los que nunca nos quitamos a los pacientes de encima por la "técnica del patadón hacia delante",.......
Osea, Dr. federico, que todo lo cuenta su admirado Gandolfi se debe a que un montón de ignorantes nos han convertido en unos profesionales de chichinabo, afectados por el pijotero burnout. Todo lo nuestro, secundario. Vamos, que la tremenda crisis de profesionalidad y de racionalidad que nos consume, todo se debe a los otros.
Menos mal que tenemos la solución: "aplicar la política recaudatoria de los agentes de tráfico ".
¡Que geniales somos, colega!

The Man from Madagascar dijo...

Osea, Dr. federico, que nosotros somos los buenos, el agua cristalina y pura del sistema. Incomprendidos por los estultos gobernantes y maltratados por la plebe ignorante que aún no se ha aprendido los criterios necesarios para intubar a un paciente en la UVI. Somos los que perseguimos que nuestros objetivos siempre estén alineados con los de nuestros centros hospitalarios, los que nos esforzamos por informar a los pacientes con llaneza y bajados del púlpito, los que jamás mezclamos lo público con lo privado, los que evitamos el corporativismo, los que no ocultamos a esos compañeros peligrosos que todos sabemos, los que no flirteamos con las compañías farmacéuticas, los que rehusamos aprovecharnos de los incentivos perversos originados por la gestión de las listas de espera, los que exigimos clamorosamente que esa gestión no sea tramposa, los que no amañamos los resultados de los ensayos, los que nos desvivimos por mantener nuestros conocimientos a la última, los que fomentamos la donación de órganos sin importarnos los incentivos económicos que conllevan, los que no objetamos contra el aborto en la pública y luego lo practicamos graciosamente en la privada, los que pensamos en el coste de oportunidad de nuestras decisiones, los que nunca nos quitamos a los pacientes de encima por la "técnica del patadón hacia delante",.......
Osea, Dr. federico, que toda la podredumbre que cuenta su admirado Gandolfi se debe a que un montón de ignorantes nos han arrinconado y nos han convertido en unos profesionales de chichinabo, afectados por el pijotero burnout. Todo lo nuestro, secundario. Vamos, que la tremenda crisis de profesionalidad y de racionalidad que nos consume, todo se debe a los otros.
Menos mal que tenemos la solución: "aplicar la política recaudatoria de los agentes de tráfico ".
¡Que geniales somos, colega!

Dr F dijo...

Hombre, MfM, puestos a escoger, y en el entorno de acusaciones en juzgado sin fundamento de pacientes para rascar de tu RCP una pasta (sin problema, porque no puedes denunciarlos luego por difamación), las amenazas de "le voy a meter un paquete" de los familiares de pacientes, las agresiones in crescendo a médicos, la falta de iniciativas para hacer llegar a los medios que los recursos no solo son limitados sino que están concentrados en manos de unos pocos, la forma de contar las reducciones de las listas de espera (no solo por defunción, sino empezando a contar desde que el paciente tiene fecha de intervención y pasando de todos los meses necesarios para un diagnóstico), la falta de planificación en cuanto a las necesidades de formación de profesionales que obligan al ¿gobernante? de turno a ira legalizar sin mirar nada más de 2.000 profesionales extranjeros en un país con una tradicional plétora médica, una sanidad hecha por políticos populistas de máximos con unos recursos justitos,justitos... Qué quieres que te diga, que no somos santos, pero en todas partes cuecen habas. Lo que está claro es que a falta de otra evaluación de la profesionalidad y la ética que la almohada de cada uno cada noche, preferiría que todo fuese más transparente, que la capacidad de elección del sistema MUFACE se proporcionara a toda la población y que se fuera estricto de veras en cuanto a la exclusividad para los profesionales (remunerando adecuadamente). En ese entorno veríamos la buena voluntad de los profesionales premiada, porque esa sería la verdadera libertad de elección. Ahora mismo, el que esté libre de alguno de los pecados que enuncias que tire la primera piedra. No seré yo, porque no es lógico que se esté pagando la hora de médico por debajo de lo que cobra una señora de la limpieza o una interna (y creo que la responsabilidad no es la misma). ¿Estás tú limpio de polvo y paja, oh, Maestro sin nombre?

The Man from Madagascar dijo...

Un amigo abogado siempre me recuerda que cuando uno se queda sin argumentos, la mejor salida es recurrir a ese dicho cristiano de "el que esté limpio de pecado que lance la primera piedra". Con esta movida desvías el tema, y lo enfocas hacia el ámbito moral del contendiente, que si no se da cuenta de la argucia argumental acabará huyendo, porque evidentemente nadie está libre de "pecados".
Piense, Dr. Llordachs, en el platillo de su balanza. Contrapese las condenas a los galenos con la cantidad de errores médicos y "fatalities" que quedan entre nosotros ---auténtica omertá---, contrabalancee los "le voy a meter un paquete" con la cantidad de veces que ocultamos información crítica a los pacientes por simple desidia nuestra, compare "las agresiones in crescendo a médicos" (?) con las veces que sometemos a los pacientes a pruebas duplicadas e innecesarias multiplicando por mucho el riesgo de iatrogenia ---eso sí que es agredir---, dígame cuantos cirujanos han apelado a la ética ante el timo de las listas de espera, cuantos han renunciado al lucro por operar por la tarde lo que no han querido hacer por la mañana, cuantos colegas no están dispuestos a lamer el rafe perineal del primer político cercano que se descuide, .......... y cuánto duraría la estructura organizativa de su querida MUFACE si se popularizara.
En fín, Dr F, creo que la balanza no se inclina de su lado.
Eso sí, le veo muy puesto en cuestiones de santos y de pecados.

Anónimo dijo...

Grande eres, malgache.

Dr F dijo...

No somos ángeles, MfM, pero supongo que lo intentamos. Si los lameculos volasen probablemente viviríamos sumidos en una noche eterna, y sabemos todos (ya que veo que el palo religioso dá de sí) que el problema de la Sanidad es el mismo que el de la Iglesia: su trabajo se basa en un grupo de personas con sus anhelos e inquietudes, tan mezquinos como cualquier humano. Lo que está claro es que si tanta bajeza y desidia hay en el colectivo sanitario, lo mejor es abandonarlo o inhabilitarlo en bloque, y partir al sentirse enfermo a disfrutar de los últimos dias de vida a los páramos de Doñana (mientras quede algo que atropellar), y esperar que nuestro ADN se deteriore y al final un fallo multisistémico se nos lleve por delante. Eso sí, que la Mafia sanitaria no se aproveche ni nos torture ni veje ni maltrate como sistemáticamente viene haciendo. La visión malgache es un poco "siempre negatifo", pero allá tu (o vosotros). Yo insisto en que si quieres claridad vas y te la buscas, y si hay vendetta para eso están los jueces estrella, que yo ya me he estrenado en un juicio por una demanda sin motivo ni razón (hasta nuestro abogado estaba indignado, y eso que cobra). Que jugar al contrataque da el aplauso del lector -anónimo, pero lector-, pero buscar soluciones ayuda a la gente (no solo al usuario o familiar, también al compañero, que alguno habrá que no merezca ser pasado a cuchillo, ¿no?). Demuéstrame que conoces el camino, o el surco, o lo que te salga del contenido de la bolsa escrotal...

The Man from Madagascar dijo...

Con mucho prurito le encuentro, Dr. Llordachs.
No soy juez, ni lo pretendo. Y no juego al contraataque. Es Usted, el que se va hacia delante con demasiado entusiasmo y deja la portería desguarnecida. Tampoco creo que sea necesario "el abandono o la condena en bloque". Hay cosas salvables. Yo sólo pienso que nos toca a nosotros liderar la renovación del sistema de salud y proponer soluciones a la crisis de racionalidad que afecta al Sistema, y eso es lo que me desasosiega cuando leo comentarios como los que asoman de vez en cuando a éste blog y a otros felicitados por Usted. No conozco todo el camino, pero sí tengo ideas que compartir y someter al debate, lejos, desde luego, del chafarrinón o de "políticas recaudatorias como la de los agentes de tráfico".
Comprenda mi visión no exclusivamente clínica. Tambien he sido alumno de la escuela económica de Londres, y eso hace ver las cosas con algunos matices. Mire las cosas con más perspectivas, no sólo la del médico. Y no se enfade. Sobre todo con mi escroto.

Dr F dijo...

Yo no soy un médico patanegra, de los de consulta y pacientes: a veces me lo planteo, pero reconozco que hay que ser muy bueno para no fallarle al sistema (puesto que el resultado es el bienestar de la gente que atiendes, con independencia del grado de cabestrismo de la misma). El matiz, el arte del "depende", es lo que intento -con menos gracia de la que probablemente creo tener- plasmar en este blog. Evidentemente el debate es bueno, pues nos debe mover hacia el cambio, pero ser creativo sin implementar es onanismo, no es mejora. Mis propuestas pueden parecer rupestres, pero en un país/nación/loquesea como este, algunas experiencias me han llevado a pensar que o acabas simplificando los matices, o los matices se te comen por los piés. Y si no que alguien me cuente dónde está ese copago que salvaría los recursos necesarios para tener una sanidad pública universal: encerrado bajo siete llaves, porque no hay político con contenido escrotal suficiente para implementarlo, aunque sea como prueba piloto. Pero quizá debamos dejar de dar vueltas a este post, que se ha puesto interesante en el momento que MfM ha aparecido en la cancha, y abrir nuevos frentes de discusión/polémica (sin escroto, no vayamos a hacernos daño ;-D).

Anónimo dijo...

Dr. F soy un lector habitual de tu blog. Me parece interesante. Creo que me pasa como a otros usuarios de este blog: el malgache nos parece interesante, al menos inhabitual por estos pagos. No te pongas celoso, tocayo, y no nos obligues a los parroquianos a tener que postear cosas como estas.

BATAS BLANCAS dijo...

Man from Madagascar:Te encontraremos!...y te mandaremos a Madagascar que es donde debes estar!

Alcazar dijo...

Man from Madagascar,pareces el prototipo de progre que va todo el dia cargando los males de la sanidad en la clase médica.Hasta podrias ser gestor y todo.Los incompetentes del sistema siempre culpan de todo a los médicos.Pero cómo dice Batas Blancas,ya te cogeremos...