jueves, agosto 31, 2006

El doping y el futbol (o la vida): ¿Quo vadis?


Es de alucinar que al Chelsea (según se lee en La Vanguardia) la Federación Inglesa de Futbol le haya sancionado por someter a controles antidopaje a sus jugadores el 2004, en plena tempestad Mutu (tras la tormenta Marc Bosnic, despedido por cocainómano con anterioridad), el futbolista de su plantilla que fué declarado cocainómano por todos los estamentos del club y botado. Los cerca de 60.000 euros son peanuts para Abramovich, pero raya la estupidez (por no decir la persecución), aunque los servicios médicos del club tampoco son ángeles (manipulan sangre extracorporalmente) y en cualquier momento les aplican una operación Puerto... De cualquier forma, y dado que son curritos como todos, si a los futbolistas les aplicasen la legislación laboral vigente en España, es probable que fuese sancionable realizar este tipo de controles a los trabajadores (sin su consentimiento escrito sin duda) y tomar medidas al respecto, a diferencia de los EEUU, donde puede estipularse por contrato que la deteccion de sustancias extrañas desemboca en el despido. El mismo caso de la indemnización que el Chelsea recibió de Mutu se basa en el incumplimiento del contrato del jugador al doparse. ¿Seria esto correcto en general? Todo el mundo se dopa en cierto modo... ¿o no?

1 comentario:

javier dijo...

¿que es el café sino un estimulante para trabajar?
¿y la nicotina? Se ve mal que contamines a tus compañeros pero si te pones el parche, nada malo, pero hay quien lo necesita para trabajar y concentrarse.

y ya tambien quien toma su benzodicepina.

¿Quién puede tirar la primera piedra?